Entradas

La Cabaña (The Shack)

Imagen
LA CABAÑA W. Paul Young (2009) ¿Qué pasaría si un día Dios te enviara una invitación para que te reunieses con Él en una cabaña? ¿Irías? -Mackenzie, no soy hombre ni mujer, aunque ambos géneros se derivan de mi naturaleza. Si decido aparecer ante ti, ya sea como hombre o como mujer, es porque te amo. Para mí aparecer ante ti como mujer y pedirte que me llames Papá es simplemente una combinación de metáforas para que no te protejas en tus condicionamientos religiosos —se inclinó hacia él como si fuera a compartir un secreto—. Si me revelara ante ti como un grandioso abuelo de barba suelta y raza blanca, como Gandalf, sencillamente reforzaría tus estereotipos religiosos, y este fin de semana no es para reforzar estereotipos. (CAPÍTULO 6: UNA PIEZA π). Este es uno de los pocos libros que he leído en mi vida en el cual para mí es algo complejo intentar escribir un comentario personal, porque siento que EL VIAJE POR ESTAS PÁGINAS ES COMPLETAMENTE PERSONAL Y ÚNICO. No es simplemente un relat...

Los Borgia II: Luz sobre Lucrecia (The Borgias II: Light on Lucretia)

Imagen
LOS BORGIA II: LUZ SOBRE LUCRECIA Jean Plaidy (1958)       ¿Qué pasa cuando en nuestras manos ya no está aquel poder con el que podíamos arrasar contra cualquiera? ¿Tenemos la misma influencia en la sociedad?       En ningún momento su padre había dejado de estar allí. Ella se había refugiado bajo sus alas; él había sido siempre benigno, siempre tierno con ella. Era |hombre viejo, según decían, pero ella nunca había pensado en su muerte; subconsientemente, pensaba en él como en un ser inmortal. ¡El gran cardenal de su infancia, cuya llegada traía tanta alegría a sus aposentos de infancia, el gran Papa de su adolescencia y de sus primeros tiempos de mujer, temido por todos, amado en forma tan devota por ella y que la había amado como parecía que sólo un Borgia podía amar a otro Borgia! «¡Muerto!» se murmuraba a sí misma con voz asombrada. «¿Muerto?» se preguntaba. No podía ser. No podía haber tanta desdicha en el mundo.   (CAPÍTULO...

Los Borgia I: La Madonna de las Siete Colinas (The Borgias I: The Madonna of the Seven Hills)

Imagen
LOS BORGIA I: LA MADONNA DE LAS SIETE COLINAS Jean Plaidy (1985)       ¿Qué tanto poder puede tener una persona o una familia dentro de una sociedad? ¿Cómo es posible utilizar ese poder?       Lucrecia estaba siendo vestida para su casamiento. Sus mujeres estaban de pie a su alrededor, admirando su vestido, recargado de bordados dorados y llenos de perlas. Los rubíes resplandecían alrededor su cuello, y el diseño del vestido mezclaba las armas de los Aragón y los Borgia. […] Era una Borgia. No debía olvidarlo. Hacia donde mirara, se veía enfrentada por el emblema del toro que pacía. «No debemos soñar con un amor y un matrimonio simple», se decía a sí misma. «Eso es para gente simple, para gente sin un gran destino.»   (CAPÍTULO XII: EL SEGUNDO NOVIO).       Una novela de Los Borgia siempre la he considerado como una historia sumamente fascinante, por el inconmensurable poder que comenzaron a tener una vez ...

El Anatomista (The Anatomist)

Imagen
 EL ANATOMISTA Federico Andahazi (2010) ¿Es posible que exista una llave mágica que abra el corazón de las mujeres? ¿Habría forma de acceder al secreto que gobierna la misteriosa voluntad del amor femenino? «¡Oh, mi América, mi dulce tierra hallada», escribe Mateo Realdo Colombo (o Mateo Renaldo Colón, según consigna la rúbrica hispanizada) en su De re anatómica. No es esta una prorrupción presuntuosa a guisa de ¡Eureka!, sino un lamento, una amarga parodia de sus propios avatares y de su infortunio, proyectada sobre la figura de su tocayo genovés, Cristóphoro. Un mismo apellido y, acaso, un mismo destino. No los une parentesco y la muerte de uno sucede apenas a doce años del nacimiento del otro. La «América» de Mateo es menos remota e infinitamente más breve que la de Cristóbal; de hecho, no excede en mucho las dimensiones de la cabeza de un clavo. Sin embargo, debió permanecer silenciada hasta la muerte de su descubridor y, pese a la insignificancia de su tamaño, no provocó menos...

Una Columna de Fuego (A Column of Fire)

Imagen
 UNA COLUMNA DE FUEGO (SAGA “LOS PILARES DE LA TIERRA” PARTE 3) Ken Follett (2017) ¿Hasta qué punto está justificada la muerte o exterminio de un grupo poblacional por el simple hecho de seguir una ideología o corriente religiosa? ¿Dicho basamento religioso tiene entonces la única y última primacía? Lo ahorcamos delante de la catedral de Kingsbridge, el emplazamiento habitual para todas las ejecuciones; porque si no se puede colgar a un hombre ante el rostro de Dios, tal vez eso signifique que no debería estar muerto. El sheriff lo subió desde los calabozos de la cárcel —situada bajo la casa consistorial, la antigua sede del gremio— con las manos atadas a la espalda. Caminaba erguido, con una expresión desafiante en su cara macilenta, con el gesto impávido. La multitud vociferaba mofándose de él, maldiciéndolo entre abucheos, y aunque él parecía no verlos, sí me vio a mí: nos miramos a los ojos, y en ese efímero intercambio de miradas había una vida entera. Yo era responsable de su...