El Secreto de los Flamencos (The Secret of the Flemish)
EL SECRETO DE LOS FLAMENCOS Federico Andahazi (2002) ¿Qué tanto podemos filosofar acerca de la esencia del color y su relación con Dios? ¿Es posible que el color sea la frontera que separa a Dios del mundo sensible que nos rodea? Una bruma roja cubría Florencia. Desde el Forte da Basso hasta el de Belvedere, desde la Porta al Prato hasta la Romana. Como si estuviese sostenida por las gruesas murallas que rodeaban la ciudad, una cúpula de nubes rojas traslucía los albores del nuevo día. Todo era rojo debajo de aquel vitral de niebla carmín, semejante al del rosetón de la iglesia de Santa María del Fiore. La carne de los corderos abiertos al medio que se exhibían verticales en el mercado y la lengua de los perros famélicos lamiendo los charcos de sangre al pie de las reses colgadas; las tejas del Ponte Vecchio y los ladrillos desnudos del Ponte alie Grazie, las gargantas crispadas de los vendedores ambulantes y las narices entumecidas de los viandantes, todo era de un rojo...